Células madre mesenquimales para tratar el infarto cerebral agudo

Exuperio Díez Tejedor, jefe de Servicio de Neurología y Centro de Ictus, coordinador del Área de Neurociencias del IdiPAZ del Hospital Universitario La Paz de Madrid y catedrático de Neurología de la UAM, es el investigador principal, junto con Olivier Detante, de un proyecto europeo sobre el tratamiento en el infarto cerebral agudo con células madre mesenquimales de tejido adiposo.

“El ensayo clínico, que contempla reclutar unos 400 pacientes se desarrollará en tres partes: una de análisis de toxicidad, otra de búsqueda de dosis y otra, en fase II, para el análisis de seguridad y primeros datos de eficacia”, explica Díez Tejedor.

La novedad de este tratamiento, que se utilizan células madre alogénicas, es decir, de donantes. “Lo que hacemos en el estudio es utilizar células mesenquimales alogénicas pero, en vez de ser proceder de la médula ósea, proceden de tejido adiposo”, asegura Díez Tejedor

Estas células son más fáciles de obtener, no hace falta pinchar en la médula ósea a los pacientes y pueden proceder de distintas fuentes, como del tejido graso subcutáneo.

“Inicialmente, para el infarto cerebral se utilizó la vía intracerebral, que es muy agresiva y no podía realizarse en infartos cerebrales agudos, sino que había que esperar a fase más tardía y secuelar, por lo que las posibilidades de recuperación eran menores”, explica. Como alternativa apareció la vía intraarterial. Se introduce un catéter hasta la carótida y arteria cerebral media y se inyectan ahí. Así las células se concentran en el cerebro y daba buenos resultados”. Pero quisieron innovar en animales y ver qué ocurría si se administraban las células por vía intravenosa. El resultado era que menos cantidad de células llegaban al cerebro pero el resultado era exactamente el mismo. El animal se recuperaba bien y los daños disminuían.

El equipo de Díez Tejedor lleva años con esta investigación. El hospital ya ha hecho un estudio fase I, que se llama ‘Amascis’. “Nosotros hicimos un estudio de seguridad, con 20 pacientes, con este tipo de células y los primeros resultados nos indican que son seguras. Estamos pendientes de su publicación”, anuncia Díez Tejedor. Pero la Agencia Europea del Medicamentos ha solicitado que se vuelva a repetir el estudio.

La incidencia del infarto cerebral agudo en España es de aproximadamente 170 por cada 100.000 habitantes al año. “En este momento, el ictus es la causa más frecuente de incapacidad en adultos y la primera causa de muertes en mujeres. Por eso es muy importante que todas estas terapéuticas que estamos lanzando, para reducir el daño cerebral y mejorar su reparación. Lo que permitiría disminuir el número de pacientes con dependencia”, concluye.

FUENTE www.redaccionmedica.com (Marzo 2018)