Prepararse para la crianza del bebé también es importante.

No solo es importarte prepararse fisicamente para esta nueva etapa como papás y mamás, sino también conocer como va a ser el desarrollo del bebé y su relación con el mundo, ya que eso nos ayudará y mucho a afrontar este momento único.

Patricia Gutiérrez, psicóloga y co-directora del centro de psicología TAP en Madrid, nos habla de como poder gestionar esta etapa de crianza donde las incertidumbres que a todos nos surgen, sean más manejables y la familias las vivan con tranquilidad y serenidad.

Lleváis dedicados 10 años a distintas intervenciones terapéuticas, ¿qué cambios habéis vivido o nuevas afecciones habéis ido viendo/detectando?

El Centro TAP ha ido evolucionando a lo largo de los más de 10 años que abrimos nuestras puertas, los  servicios han ido creciendo a medida que crecía la demanda de la población que ha ido confiando en nosotras, ya que uno de nuestros objetivos principales es poder acompañar a nuestros pacientes en sus necesidades individuales a lo largo de sus diferentes procesos terapéuticos.

No sólo para nosotras ha sido importante ampliar la estructura en los tratamientos y servicios ofertados, cada día nos esforzamos para que nuestras metodologías de intervención tengan una base científica que garantice así la eficacia en los resultados, es fundamental que las intervenciones psicológicas presenten esta solvencia.

Contamos en la actualidad con 8 áreas de intervención y desarrollo: intervención psicológica (población infantil, adolescente, adultos, familias y pareja), psiquiatría, sexología, pedagogía, neuropsicología, formación e investigación. Además recientemente hemos incorporado un servicio integral de acompañamiento a padres y madres en los primeros meses del bebé, de los 0 a los 18 meses, PAPMI® (Programa de Apoyo Psicológico P/Materno Infantil®).

Quizá lo más reseñable y que podríamos destacar de la evolución de nuestros servicios es que cada vez son más las personas tanto jóvenes como adultos los que normalizan iniciar un proceso terapéutico, existe mayor consciencia de lo necesario que es tener y mantener estabilidad emocional y una sana salud mental para poder gestionar y resolver los dificultades cotidianas y extraordinarias, a pesar de esta valoración tan positiva de la inclusión de la psicología en nuestras vidas, estamos aún muy lejos de trabajar desde la prevención tal y como a nosotras nos gustaría, sabemos que muchos de los casos que nos llegan podríamos haberlos evitado si el paciente hubiese contando con herramientas, recursos y estrategias de gestión, así que debemos seguir trabajando sin duda en alcanzar mayores cuotas de prevención a nivel poblacional.

Vivimos en un mundo en los que las nuevas tecnologías están en todos los aspectos de nuestras vidas ¿Cómo afecta a la vida en familia y como deberíamos actuar?

Efectivamente la tecnología ha venido para quedarse y las familias debemos ser conocedoras de las dificultades que podemos llegar a tener en el núcleo de interacción si no somos capaces de regular su uso, pero queremos poner de manifiesto que la tecnología es un muy buen medio para el logro de muchos avances por ello no podemos privar a nuestros hijos/as ni a nosotros mismo como adultos su uso, pero si debemos canalizar su potencial para que no haya impactos en negativo.

Para las familias será fundamental garantizar que la comunicación afectiva y asertiva entre sus miembros sigue siendo fluida y adaptativa a pesar de estar rodeados de redes sociales, smartphone, tablets, videojuegos, etc., los tiempos dedicados a la interacción en la unidad familiar por tanto son fundamentales, evitar el aislamiento individual y promover actividades compartidas será una de las claves de bienestar dentro de la familia.

Conocer los inquietudes de nuestros hijos/as, los contenidos que visionan, comparten o generan hará que nos acerquemos a sus realidad y no tengan que “esconderse” de nosotros para hacerlo, acercarnos a la realidad de los más jóvenes hará que quieran contar con nuestra complicidad, opinión, consejo o conocimiento a pesar de no ser especialmente tecnológico.

Estas dos claves que a priori parecen sencillas de ejecutar son quizá con las que mayor dificultad nos encontramos en las unidades familiares, así que actuemos basándonos en ellas: tiempos compartidos entre los miembros y curiosidad por los contenidos que son importantes para nuestros hijos/as.

¿Creéis que sería positivo que la pareja se informara y preparase para la llegada del bebé no solo físicamente sino de manera emocional?

Es fundamental que una pareja pueda conocer todas las áreas de desarrollo en las que acompañará a su bebé, en nuestra cultura tenemos muy integradas las revisiones pediátricas donde pesan, miden y exploran al bebé, nadie cuestionamos estas revisiones porque sabemos que seguir este protocolo puede prevenir dificultades en el desarrollo del bebé, los hitos evolutivos están identificados y sabemos cómo un bebé evoluciona en el plano físico, pues esto mismo es lo que nos muestran los estudios en neurociencia, éstos han demostrado la importancia de la relación con el entorno socio afectivo del bebé, la arquitectura cerebral de éste se construye en interacción con sus cuidadores, el tamaño del cerebro en los primeros 1000 días llega al 85% del volumen de un adulto.

Los primeros meses de vida del recién nacido son decisivos para su desarrollo cerebral por la extraordinaria plasticidad que presenta el  cerebro en ese momento y la velocidad a la que se forman las conexiones cerebrales, y para ello los padres y madres debemos conocer bien cómo se conforma el mundo emocional del bebé, su respuesta de apego, su seguridad y su estabilidad emocional. Conocer este contenido sobre nuestros bebés hará que podamos desarrollar nuestro rol parental con altas garantías de bienestar, sabremos que estamos acompañando a la madurez emocional de nuestros bebés como necesitan.     

Ofrecéis también una atención para bebés entre 0 -18 meses ¿de que trata el programa PAPMI® y porque lo aconsejáis?

PAPMI® (Programa de Apoyo Psicológico P/Materno-Infantil) es un servicio de atención integral al bebé, en sus dos primeros años de vida, potenciará su desarrollo emocional para que crezca sabiendo relacionarse, además apoya a los padres y madres en la crianza para que la vivan como una experiencia única, teniendo la tranquilidad de que están haciendo lo mejor para sus bebés.

PAPMI® fue desarrollado por la Dra. Cerezo, Catedrática de Psicología de la Universitat de Valencia, a partir de sus trabajos de investigación realiza esta transferencia de conocimiento. Es un servicio que cuenta con estudios que muestran sus resultados en la satisfacción de los padres, su resolución de problemas y en la seguridad y autonomía emocional de sus hijos e hijas.

Acompañamos a las familias en el desarrollo de su conocimiento emocional para proporcionar a sus bebés la construcción de un apego seguro, solemos confundir apego con vínculo afectivo, siendo imprescindible para el bebé el logro de este apego seguro para que puedan explorar su entorno sin miedo, establecer vínculos de confianza, alta regulación emocional, mayor autonomía, son niños que expresen necesidades, generan mayor autoconfianza, etc.  Además de dotar de herramientas a los padres para que sus bebés logren respuestas de pego seguro les facilitamos con claves de crianza para que esta etapa de tanta incertidumbre sea más manejable, es una etapa única y las familias deben poder vivirla con tranquilidad y serenidad, para ello resolveremos dudas y cuestiones totalmente individualizadas sobre sueño, llanto, sueño, etc.

El programa es un facilitador de conocimiento práctico para todas aquellas familias que quieren mejorar el mundo emocional de sus bebés.

Por último, unas recomendaciones para nuestros recientes y futuros papás de cara a esta nueva e importante etapa de sus vidas

La mayor de las recomendaciones es que no se exijan conocer todo sobre las necesidades del bebé desde el minuto uno de su llegada, no pretender hacer las cosas ellos solos como demostración de alta resolución, que admitan su falta de conocimiento y que identifiquen las dificultades e incertidumbre que esta etapa entraña como parte de la realidad que les  rodea.

En estos momentos tenemos alto desconocimiento y debemos aceptarlo, a partir de ahí todo será más sencillo porque cuando no sepamos gestionar una situación con nuestro bebé no aparecerá el sentimiento de culpa por no saber hacerlo o el de miedo por sentirnos poco capaces, podremos entonces conectar con la necesidad de pedir ayuda y de formarnos para una etapa irrepetible.

Saber qué debemos hacer en cada momento de desarrollo de nuestro bebé es complicado pero los papás y mamás pueden contar con ayuda especializada e individualizada como el método PAPMI® del centro TAP.

Para más información o consultas sobre est método o asesoramiento en otras áreas, podeis dirigiros al Centro TAP