Células del cordón umbilical, pueden contribuir a la curación de áreas dañadas por coronavirus

El mundo está preocupado ante esta situación jamás vivida. Miles de investigadores y especialistas se encuentran trabajando en la búsqueda de soluciones para frenar este virus, que ya se ha convertido en una pandemia afectando en especial a los más vulnerable: personas mayores o con enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial, enfermedades respiratorias crónicas y cáncer, corren mayor riesgo. 

Desde España se invertirán 30 millones a la investigación del coronavirus, concretamente se destinarán al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y al Instituto de Salud Carlos III, uno de los objetivos será encontrar una vacuna contra el coronavirus.

En China, inicio de este virus, las autoridades  indicaron que tenían previsto comenzar en abril a probar en humanos vacunas desarrolladas recientemente para evitar la propagación del virus. Y ya se han registrado grandes avances después de que un grupo de monos infectados desarrollara de forma eficaz «inmunidad» al coronavirus en el marco de una serie de experimentos, según informaciones del diario «The South China Morning Post».

En esta líneas de investigación en el gran país asiático hemos conocido que dos equipos médicos probaron el tratamiento con células madre mesenquimales en pacientes con infección por coronavirus. Según los médicos, el procedimiento ayudó a reducir el nivel de inflamación incluso en pacientes críticos. Pero la cantidad de células madre involucradas en la reparación del tejido dañado aún no está clara.

Este equipo de médicos notaron que la muerte de los pacientes a menudo no es causada por el virus en sí sino por la inflamación que se desarrolla en el contexto de la infección. Las células del sistema inmunitario entran en combate y se desarrolla una neumonía. En casos severos puede convertirse en una tormenta de citoquinas (la liberación de cantidades excesivas de proteínas proinflamatorias que terminan deteriorando los pulmones).

Por lo tanto, varios grupos de médicos decidieron simultáneamente usar otro tipo de inmunosupresión: las células madre mesenquimales. Estas células son conocidas por su capacidad de secretar una amplia gama de proteínas antiinflamatorias para defenderse de las células del sistema inmunitario.
 
El primer grupo de médicos, dirigido por Min Hu de la Universidad de Pekín, decidió usar células mesenquimales de cordón umbilical en su ensayo. Su paciente era una mujer china de 65 años que fue tratada durante aproximadamente una semana usando una terapia estándar. Durante este tiempo, la cantidad de glóbulos rojos en su sangre disminuyó y los glóbulos blancos, por el contrario, aumentaron. A pesar de todos los esfuerzos que hicieron los médicos, su condición seguía siendo grave, había signos de insuficiencia respiratoria, daño hepático, anemia, así como hipertensión, diabetes tipo 2 y hemorragia gástrica.
 
La paciente recibió tres inyecciones de células madre mesenquimales de cordón umbilical con un intervalo de 3 días. Durante 12 días, su condición mejoró significativamente: la cantidad de leucocitos volvió a la normalidad, como la mayoría de los parámetros fisiológicos. En una tomografía los médicos también notaron la desaparición de focos de inflamación en los pulmones, y la paciente fue dada de alta de la unidad de cuidados intensivos.
 
El segundo grupo, dirigido por Robert Chunhua Zhao de la Universidad de Shanghai, realizó una prueba más detallada. Su muestra incluyó a 7 pacientes que no recibieron ayuda de la terapia antiviral estándar. Uno de ellos estaba en estado crítico en el momento en que comenzó el estudio, cuatro más estaban en estado grave y en dos la infección se desarrollaba de manera común.
 
Todos ellos recibieron una inyección de células madre mesenquimales y durante dos semanas los investigadores analizaron su evolución clínica. Antes del trasplante, todos los pacientes tenían fiebre y dificultad para respirar. La función pulmonar y los síntomas de todos los pacientes con neumonía por Covid-19 mejoraron significativamente entre dos a cuatro días después de la inyección de células madre mesenquimales. Entre ellos, dos pacientes comunes y uno grave fueron recuperados y dados de alta en 10 días después del tratamiento. Tras el tratamiento, se aumentaron los linfocitos periféricos y las células inmunes secretoras de citocinas hiperactivadas (CD4 T, CD8 T, células NK) desaparecieron en entre 3 a 6 días.
 
Los investigadores explican el éxito de la terapia celular por su efecto antiinflamatorio. Se ha demostrado que las células madre mesenquimales poseen una función inmunomoduladora potente y completa.  Además, los científicos secuenciaron el ARN de las células mesenquimales y descubrieron que expresan varias proteínas asociadas no solo a la supresión de la inflamación, sino también a la estimulación de la división celular. Los investigadores creen que las células mesenquimales pueden contribuir a la curación de las áreas dañadas.
También, el conjunto de genes que funcionaban en ellos resultó ser algo similar al conjunto de genes en los alveolocitos. Esto podría servir como argumento a favor del hecho de que las propias células madre se diferencian en alveolocitos y participan en la regeneración. 
 
Por lo tanto, estos hallazgos muestran que las células madre mesenquimales pueden ayudar a hacer frente a una infección que no responde a terapias estándar. A pesar de que no hay evidencia directa de su participación en la regeneración del tejido pulmonar, cambian la proporción de sustancias pro y antiinflamatorias en la sangre, lo que reduce el riesgo de una tormenta de citoquinas.
 
Los artículos publicados requieren de mayor revisión por parte internacional ya que China trabaja contrarreloj para mitigar el impacto causado por este nuevo virus. Al utilizar una muestra limitada y de un hospital específico puede acarrear sesgos, por lo que requiere a futuro implementar o realizar estudios clínicos aleatorios para corroborar estos primeros hallazgos. Aun así, es importante resaltar el considerar nuevas terapias celulares como una opción para ser utilizadas o combinadas con otros agentes inmunomoduladores para tratar a los pacientes críticos con Covid-19.